Medios impresos y sostenibilidad

Al utilizar cualquier tipo de material impreso, siempre existe la cuestión del impacto ambiental. A diferencia de la televisión o lo digital, lo impreso evoca una serie de prejuicios alimentados por una serie de mitos sobre el uso del papel para anuncios, correos, buzoneo, flyers y folletos. El propietario de la marca se somete a muchas presiones externas para garantizar que sus credenciales medioambientales sean perfectamente herméticas. Las exigencias de los consumidores, los programas de Responsabilidad Social Corporativa y el área de cumplimiento legal en constante desarrollo, todos ponen la sostenibilidad firmemente en el centro de atención al crear cualquier tipo de campaña de marketing.

La vida de un medio impreso puede dividirse en tres etapas: la producción, la impresión y el consumo. En cada punto a lo largo de este viaje, existe un gran número de procesos industriales, ensayos y garantías que reducen significativamente el impacto ambiental de los medios impresos. Dada su importancia, el tema de la sostenibilidad es también una de las áreas más investigadas por el sector de los medios de comunicación impresos, garantizando que la industria sigue haciendo todo lo posible para ser lo más eficiente posible.

 

Producción

La producción de la materia prima para los medios impresos – el papel - es quizás el área más obvia y emotiva de preocupación ambiental. Pero aunque generalmente se crea que la fabricación de papel destruye los bosques, la realidad es de hecho el contrario: los bosques europeos han crecido más de un 30% desde 1950.

Además, los bosques utilizados por la industria fabricadora de papel están gestionados de forma sostenible, con sistemas de certificación como el Forest Stewardship Council (FSC) y el Programa para el Reconocimiento de la Certificación Forestal (PEFC) que garantizan que el papel utilizado en los periódicos y las revistas, además de los catálogos y otras formas de promoción, proviene de fuentes forestales sostenibles. Gracias al uso de energía de biomasa en lugar de combustibles fósiles, el proceso industrial para fabricar papel es también relativamente eficiente. Como promedio, hacen falta 500 kilovatios-hora (kWh) de electricidad para producir 200 kg de papel, la cantidad media de papel por persona consumido al año. Esto equivale a tener un ordenador encendido de forma continua durante cinco meses.

 

Impresión

El proceso de impresión se vuelve continuamente más favorable para el medio ambiente, perfeccionando sus materiales y procesos para reducir su impacto. Una de las principales formas que tienen las imprentas para lograr esto es a través de “la impresión medioambiental”, un compromiso por el que se esfuerzan por reducir su huella de carbono en toda la empresa. Se hace mediante el uso de tintas a base de vegetales, el reciclaje de los disolventes de limpieza y residuos, abastecerse de papel procedente de bosques sostenibles y bien gestionados, y la compensación de las emisiones de carbono restantes.

 

Consumo

Por supuesto, una de las mejores maneras en que la industria de la impresión reduce su impacto ambiental es mediante el uso de papel reciclado. El papel es uno de los materiales más reciclados del mundo - mucho más que el plástico o vidrio - y es uno de los pocos materiales que es capaz de ser reciclado enteramente.

Las tasas europeas de reciclaje de papel alcanzaron el 72,2% en 2010 - el más alto jamás registrado - y gracias a las mejoras en los sistemas locales de recogida, esta cifra probablemente crezca aún más. Es comprensible la preocupación de los consumidores por el desperdicio de papel, pero ya están apareciendo estudios sobre el impacto ambiental de los medios digitales comparados con los impresos. De hecho, un informe del Instituto Real Sueco de la Tecnología declaró que la lectura de un periódico puede consumir 20% menos carbono que ver las noticias online.